En psicología estudiamos la mente humana, incluyendo la personalidad. La personalidad es una tendencia a comportarnos de una manera concreta, aunque con cierta oscilación a lo largo del tiempo y dependiendo de las situaciones, las relaciones y los contextos en los que vivimos. La personalidad, para que sea saludable, ha de ser flexible.
Hoy quiero hablarte del narcisismo, un rasgo de la personalidad que puede llegar a convertirse en un trastorno de la personalidad cuando dichos rasgos se expresan en exceso.
Lo que hace que el narcisismo sea un trastorno de la personalidad, es su rigidez, donde no hay cabida a la oscilación natural en el comportamiento. Estas personas, son incapaces de adaptarse a las diferentes circunstancias de la vida.
En general, las relaciones que mantiene una persona narcisista, suelen ser problemáticas y quien se relaciona con alguien que posee esta personalidad, se siente atrapada en un bucle de malestar que le hace dudar de sí misma, razón por la cual cuesta tanto salir de una relación con una persona con estas características.
El narcisista, no es capaz de desarrollar una empatía genuina. Puede fingir que empatiza, pero en algún momento de la relación, esa empatía y conexión, se siente falsa y artificial.
Algunos estudios indican que en torno al 50-75% de las personas con trastorno narcisista, son hombres. Pero la realidad es que también hay mujeres que presentan este rasgo de la personalidad.
El narcisismo, es un rasgo de personalidad donde el ego ocupa demasiado espacio. Walter Riso habla de que los narcisistas tienes tres “egos”…
- Egoísmo: El narcisista, se centra en sí mismo porque considera que es lo más importante. Siempre prioriza sus deseos y necesidades frente a las de los demás, un indicio más de la falta de empatía.
- Egocentrismo: El narcisista cree que todo el mundo gira a su alrededor, es el centro del universo y las personas que están presentes en su vida, son solo satélites de los que sacar provecho.
- Egolatría: El narcisista tiene una idea sobrevalorada de sí mismo y de su valía. Se adoran a sí mismos hasta el extremo, como le ocurrió a Narciso, un personaje clásico de la mitología griega y del que proviene el nombre de este rasgo. También buscan la adoración por parte de los demás, ya que en el fondo, el narcisista tiene una autoestima baja y no confía en sí mismo.
Los narcisistas se auto-proclaman reyes y reinas. Vamos a profundizar algo más en el narcisismo…
Rasgos narcisistas
Los rasgos narcisistas más habituales y con los que puedes identificarlos, son…
- A la búsqueda de atención y admiración: El narcisista, necesita sentirse admirado, atendido y ser el centro del universo de otras personas. La realidad es que busca su propia validación a través de los demás… aunque nunca terminan de encontrar lo que buscan porque la aceptación que necesitan, no puede venir de fuera. Los narcisistas hacen lo que sea con tal de llamar la atención, aunque sea a través de presentarse como víctimas. Este elemento, es un ejemplo claro de la fragilidad de la autoestima que poseen.
- Responsabilizar a otros de lo propio: El narcisista es, en el fondo, un niño que no es capaz de afrontar sus errores. Su temor a cometer errores y a sentirse fracasado, hacen que busquen “chivos expiatorios” a quien cargar con las consecuencias negativas de sus actos. De esta manera, siempre se presentan como la víctima, explotando este papel de víctima para ganarse el cariño y empatía de los demás.
- Creerse especiales y fantasías exageradas: Una de las claves de los narcisistas, es que tienen una idea grandiosa de quiénes son, sienten que son seres especiales, dotados de habilidades que nadie más tiene, por eso sienten que están cerca de ser dioses más que humanos. Sus fantasías se centran en el éxito, la fama, el poder, la belleza o el amor idealizado. Y cuando nada de esto se cumple, se frustran y enfadan, culpando a otros de no darles lo que ellos merecen.
- Falta de empatía: Para mí, este elemento del narcisismo es el más peligroso. El narcisista es incapaz de reconocer y experimentar las emociones de los demás. No pueden conectar ni comprender las emociones ajenas, aunque han aprendido a simular empatía, lo que forma parte de sus estrategias de manipulación.
- Reyes y reinas de la mentira: Son especialistas en mentir… a sí mismos y a los demás. Son incapaces de tener juicio crítico consigo mismos, por lo que en un conflicto o discusión, siempre querrá llevar la razón y será incapaz de admitir que se ha equivocado. Suelen exagerar sus talentos, juntan verdades con mentiras para hacer sus historias más grandiosas o dramáticas… todo depende de qué quiera mostrarnos el narcisista.
- Explotación y manipulación: El objetivo del narcisista es él o ella misma. Los demás, son solo piezas en su tablero de ajedrez que utilizará según le convenga. Y cuando ya no pueda obtener de ti lo que desea, simplemente te desechará. Aunque suelen dejar la puerta medio abierta por si puede volver a manipularte más adelante, interpretando de nuevo el papel de víctima. El narcisista ve en los demás a herramientas que puede utilizar en su propio beneficio. Y si te das cuenta de su manipulación y lo dejas al descubierto (o te alejas), volcará sobre ti toda su ira y te hará responsable de sus desgracias.
- Actitudes arrogantes: Todo lo que dice o hace el narcisista está bien para él o ella, siempre hay una excusa que explica su comportamiento abusador. Impone sus ideas sobre las de los demás. Critica, ataca, insulta y maltrata a todos aquellos que no hacen lo que desean, otras veces excusan sus comportamientos con una preocupación en el otro que no es real.
- Control absoluto: El narcisista necesita sentir que lo controla todo porque desconfía de los demás (y de sí mismo). El narcisista cree que todos quieren traicionarles y aprovecharse de ellos, cuando en realidad esa es la estrategia que ellos tienen con el resto de personas. Proyectan sus propias intenciones sobre los demás. Desean controlar al otro para que cumplan sus deseos y cuando ya no te dejas controlar ni manipular, es cuando el narcisista saca su peor cara, llegando a hacer de tu vida un verdadero infierno del que no sabes cómo salir.
Estrategias de manipulación
Para un narcisista, cualquier persona de su vida es un instrumento. Estará en tu vida, en tanto en cuanto, pueda sacar provecho de tu presencia en su vida… recuerda que un narcisista solo mira por sí mismo. Aunque finja preocupación por ti… es todo una manipulación.
- Manipulan la información: El narcisista escoge con cuidado la informacion que te va a revelar de sí mismo, de otras personas o de ciertas situaciones. Solo podrás ver la franja de realidad que él o ella desee.
- Manipulan las emociones ajenas: El narcisista es incapaz de empatizar con las emociones ajenas, pero aprende a manipularlas. Son conscientes de que si se presentan como víctimas de atroces sucesos, una persona empática se volcará en él o ella y querrá ayudarle. Desde ese momento, la manipulación emocional no cesará, siendo más intensa cuando quiera algo de ti.
- Manipulan la comunicación: Dado que el narcisista manipula la información que aporta y también tus emociones, es obvio que la comunicación quedará comprometida. Usarán tus palabras en tu contra para mostrar a los demás una imagen de ti que no es real y si les confrontas, te dirán que tú eres el manipulador.
- Manipulan a través de la repetición: Una de las técnicas de asertividad más usadas para transmitir una idea importante, es el “disco rayado”, que consiste en repetir una y otra vez la información que deseamos que capte la otra persona. El narcisista hace algo parecido… repite una y otra vez una interpretación sesgada de la realidad hasta que terminas por creerlo. El narcisista puede llegar a convencerte de cosas importantes sobre quién eres o cómo actúas… aunque todo sea su manera de ganar terreno y hacerte sentir mal.
- Refuerzo intermitente: El narcisista enfoca todas las relaciones a través de un sistema de recompensa aleatorio, es decir, no sabes cuándo habrá amor y cuándo habrá reproches y conflictos. Se establecen así relaciones tóxicas y adictivas que nos conducen a una elevada dependencia emocional.
- Bombardeo de amor: Es la estrategia de manipulación más usada por los narcisistas. Cuando apenas les conoces, lanzan sobre ti un armamento de amor, amabilidad, dulzura, te dirán que siempre han deseado encontrar a alguien como tú y a nivel de pareja, te dirán que eres “su alma gemela”. Esta etapa está tan llena de amor, que parece imposible que esto cambie… pero lo hace y tras este bombardeo, llega la indiferencia, la crítica y el castigo… hay de todo menos amor. El bombardeo de amor es lo que te engancha afectivamente al narcisista y tratarás de hacer lo que sea para volver a esta etapa.
- La ley del hielo: Este es el castigo del narcisista, tras ser cariñoso y bombardearte con más amor del que puedes manejar, se aleja, se vuelve frío, distante e incluso genera discusiones. El objetivo es controlarte a través de la culpa porque solo quiere que le pidas perdón, admitiendo que te has equivocado aunque no haya sido así. No confundas la ley del hielo con la necesidad de alejarte para regularte cuando te sientes abrumado. La clave está en la intención al alejarte.
Los narcisistas eligen bien a sus víctimas… prefieren a personas muy empáticas, a las “buenas personas” que ayudan a los demás y son amables. En estas personas amables, ven una mina que explotar, recursos y herramientas que pueden usar.
Las relaciones del narcisista son siempre iguales, son patrones que se repiten sin cesar. El resultado de sus manipulaciones, suele ser el que siempre han querido evitar… se quedan solos cuando el resto descubren lo que hacen y sus intenciones.
En lugar de aprender de estos patrones, los repiten infinitamente, creyendo que su resultado será diferente la próxima vez… se quedan atrapados en su propia trampa.
Yo me he encontrado con varios narcisistas en mi vida… tratan de manipularte y hacerte creer que estás loco, que todo son invenciones tuyas, llegando a dudar de lo que tú mismo experimentas. Y tú, ¿has conocido o conoces a algún narcisista?
Y si quieres aprender más de este rasgo de la personalidad, te recomiendo el libro “Los narcisistas y tú”, de Júlia Pascual.
* Contenido creado por un ser humano en su totalidad. No ha sido consultada ninguna Inteligencia Artificial (No IA).
“Era como un gallo que creía que el sol había salido para oírle cantar”
– George Eliot –


