Una de las cosas más importantes que podemos hacer en nuestra vida, es conocernos. Y es una tarea que nos llevará toda la vida. Los grandes filósofos griegos ya lo sabían. Y como buenos maestros que eran, no daban las respuestas a quienes les escuchaban… les hacían preguntas para que reflexionaran.
Creo que si de verdad deseamos conocernos, debemos aprender a hacernos preguntas, reflexionar y analizar. Como Persona Altamente Sensible (PAS), esto no ha sido nunca un problema para mí… más bien al contrario, en ocasiones sobre-pienso las cosas demasiado.
Esta mente PAS que tengo, es mi aliada cuando acompaño a mis pacientes en sus procesos terapéuticos. Mi capacidad de análisis, reflexión y de hacer preguntas, es lo que permite a la otra persona, encontrar las soluciones a sus problemas… porque yo no les digo lo que tienen que hacer, son ellos los que ya tienen todas las respuestas.
Para explorar los confines de mi ser, he tenido que aprender a ser amable y compasiva conmigo misma. Cuando comienzas esta exploración, ves por primera vez tus sombras, esas partes de ti que no te gustan. Es muy fácil dejarse llevar por ese auto-rechazo, el verdadero reto es ser amable y comprensiva cuando veo algo de mí que no me gusta. A veces podré cambiar esas cosas, otras veces solo podré pulirlas un poco, pero para estar serena conmigo misma, necesito aceptarme y abrazarme internamente.
Lo desconocido nos da miedo, por eso cuando empezamos a zambullirnos en nuestro interior, estamos aterrados y muchas personas abandonan este proceso. Lo que no saben es que el miedo pasa, se diluye cuando te comprendes mejor.
Tu ser es profundo y bello… date la oportunidad de conocerlo en profundidad, hónralo con tu presencia.
Mi verdadero SER
Para conocer mi verdadero ser, he de diferenciar entre mi ego y mi ser auténtico.
Mi ego… es el personaje que he creado para moverme por el mundo, el doctor Sans Segarra lo llama, “no yo”. Es decir, que cuando actúo desde el ego, no soy yo. El ego es una identidad que fabricamos para vivir en esta dimensión. Podemos saber que está activo nuestro ego cuando…
- Pensamos en exceso y nos aferramos a creencias.
- Nos quedamos atrapados en el pasado, en lo vivido, en el dolor.
- Vemos la vida desde dualidades opuestas (bueno-malo).
- Juzgamos y criticamos a otros y a nosotros mismos.
- Fingimos ser alguien que no somos en realidad.
- Nunca nos sentimos satisfechos.
- Nos obsesionamos o apegamos a cosas o personas que nos dañan.
Mi ser auténtico… Es amplio, profundo, no está atado a creencias. El ser auténtico es capaz de tomar perspectiva y no se toma las cosas personalmente. Podemos hablar de que nuestro verdadero ser, es nuestra “identidad transpersonal”, que está más allá de nuestras experiencias, heridas y sombras. Esta identidad no puede morir, porque nunca nació, simplemente ES. Podemos sentir nuestro “yo auténtico”…
- Al expandir nuestra conciencia de las cosas.
- Al sentir que todo está conectado.
- Nos sentimos presentes, plenos, llenos de amor y luz.
- Sentimos confianza en la vida y en nosotros mismos.
- Nos aceptamos plenamente… con nuestras luces y sombras.
- Sentimos humildad ante la vida y los demás. Nos dejamos sorprender.
Somos seres más inconscientes de lo que creemos. Gran parte de los procesos que hace nuestro cerebro, lo hace en modo inconsciente, implicando áreas cerebrales antiguas y profundas. Por eso creo que debemos estar atentos a ciertas señales que nos manda nuestro cerebro inconsciente para conocernos realmente…
- Las sombras: Lo que rechazamos de nosotros mismos y anhelamos esconder.
- Las bromas y chistes: Para afrontar temas difíciles.
- La impulsividad: Actuar llevado por la emoción, sin reflexionar.
- Emociones extremas: Sentir vergüenza o ira desproporcionadas a lo sucedido. Estar a la defensiva.
- Proyecciones: Lo que menos te gusta de los demás, es un reflejo de lo que menos te gusta de ti.
- Lo que nos duele: Heridas profundas que llevamos grabadas a fuego o al sentirnos humillados.
- A lo que nos resistimos: Cambios que nos cuesta hacer y la negación constante.
- Patrones repetitivos: Sucesos o relaciones que se repiten y que son difíciles o incómodas.
- Los sueños: En la noche, el subconsciente destapa temas que son importantes para nosotros.
Observa pequeñas señales que te indiquen cuándo está activo tu ego y cuándo es tu verdadera identidad la que está presente. Y obsérvate sin juzgarte, siendo amable.
Explorando mi universo interno
Mi universo interno es profundo e infinito, por eso debo explorarlo poco a poco, a diario. Algunas cosas que me ayudan son…
- La naturaleza: Caminar entre los árboles o en la arena de la playa, dejarme inundar por el sonido del viento, el calor del sol en mi piel, la frescura de la niebla, escuchar el sonido de los pájaros y conectarme con los árboles. Todo esto es de las cosas que más me ayudan a salir de mi “ego” y me permite acceder a la naturaleza profunda y verdadera de mi ser. En esos momentos solo soy un ser que contempla, que siente, que se deja ser como es, pensando menos y sintiendo más.
- La música: Especialmente la música clásica, celta o los sonidos de naturaleza, tienen un efecto sanador en mí que me ayudan a trascender lo ocurrido en el día para entrar en una dimensión donde puedo flotar, puedo convertirme en pájaro, violín, o sentirme flotando por el cosmos.
- La lectura: Poder conocer otras realidades, vivir cosas que nunca viviré en mi propia piel, pero poder hacerlo a través de las palabras de otra persona, me parece mágico. La lectura es una puerta a otras vidas, me ayuda a conocerme mejor.
- Meditar: Es la herramienta más potente que conozco para explorar mi verdadero ser. Permitirme cerrar los ojos para conectar con mi cuerpo y observar mi mente excesivamente pensante, es liberador, aunque a veces es agobiante, especialmente cuando la mente no para de distraerme. Con la práctica continuada y meditaciones largas (30 minutos o más), puedo desaparecer y conectar con mi yo esencial, con esa identidad transpersonal que nunca muere porque nunca ha nacido.
- La propia vida cotidiana: Si me lo permito, en la propia vida diaria existen miles de micro-momentos que me conectan con mi “yo esencial”. De este modo, conducir, ducharme, fregar los platos, escuchar a otra persona o escribir, se convierten en momentos donde sale a la luz mi ser esencial. Pero para ello, debo estar presente en el ahora, dejando de lado la mente pensante.
Espero que te haya gustado este post y que te ayude a conocerte mejor, ¿qué cosas te ayudan a ti a explorar tu universo interior?
* Contenido creado por un ser humano en su totalidad. No ha sido consultada ninguna Inteligencia Artificial (No IA).
“Descubre quién eres, pero no te aferres a ninguna definición. Muta las veces que sea necesario para vivir en la totalidad de tu ser”
– Claudio Naranjo –


