La respiración… lo primero que hacemos al nacer, cuando abandonamos la seguridad del útero materno.
La respiración… lo último que haremos cuando partamos de este mundo.
Y entre medias, la respiración nos guía, nos acompaña, nos regula… o nos desregula.
La respiración… el marcapasos de la vida
Todo ser humano respira, aunque no todos lo hacemos conscientemente. Cuando aprendemos a enfocar nuestra atención en la respiración, todo cambia.
Cada inhalación consciente, es una oportunidad para tener más energía. Cada exhalación consciente, nos relaja, nos regula, nos calma.
Las pausas entre exhalación e inhalación, esa apnea natural también tiene mensajes cifrados. Y cuando la apnea es excesiva, nuestro cerebro interpreta que hay problemas a nuestro alrededor.
Todo lo que ocurre en tu interior, tiene un eco en cada órgano, víscera, en cada célula que compone el complejo ser humano que eres….
- Cada pensamiento se traduce en hormonas que cambian el funcionamiento de tu cuerpo.
- Cada emoción, modifica la electricidad de tu cerebro y corazón.
- Cada palabra que te diriges a ti mismo, transforma el ser que eres.
En la respiración, está guardado un secreto ancestral… Buda lo sabía y por eso lo enseñaba, como el maestro universal que fue y que sigue siendo.
El secreto ancestral de la respiración, es que es el puente que conecta la vida exterior con la vida interior. A través de la respiración crecemos, nos encontramos a nosotros mismos.
Cerebro y respiración
Para el cerebro, la respiración es tan importante, que posee un área en el tronco del encéfalo que registra cada inhalación, cada exhalación, cada pausa de apnea.
Esta área cerebral se llama área pre-Bötzinger y tiene un grupo de neuronas especializadas en activarse cuando inhalamos y en desactivarse cuando exhalamos, como si fuera un botón “On-Off”. Y el tiempo que transcurre entre la inhalación y la exhalación, informa al cerebro de la presencia de la apnea (ese espacio en que no respiramos). A través de este mecanismo sencillo, se registra nuestro ritmo respiratorio.
Para el cerebro, también es importante la fuerza y profundidad con la que respiramos, esas neuronas del área pre-Bötzinger, se activan más cuando respiramos más fuerte (como cuando estamos ansiosos o estresados).
La información de tu respiración es tan importante, que tu cerebro la guarda durante 2 horas, para movilizar los recursos neuronales que necesites.
La ansiedad cambia el patrón respiratorio, siendo una respiración más superficial con más inhalación que exhalación y con apneas más prolongadas. Esta respiración más desordenada, promueve un funcionamiento cerebral más caótico y menos ordenado. Esto se traduce en una mayor dificultad para enfocar nuestra atención y por tener menos recursos intelectuales.
Respirar bien, no es solo bueno para nuestro cuerpo, también lo es para nuestro cerebro.
Corazón y respiración
El corazón y la respiración están íntimamente conectadas…
- Inhalación = el corazón acelera su latido.
- Exhalación = el corazón desacelera su latido.
- Inhalación = se activa el sistema nervioso simpático (estrés).
- Exhalación = se activa el sistema nervioso parasimpático (relajación).
Además, la respiración lenta y profunda, aumenta la variabilidad de la frecuencia cardiaca, el tiempo que transcurre de un latido a otro del corazón. Se sabe que una mayor variabilidad de la frecuencia cardiaca (más tiempo transcurrido entre latidos), es un indicador de mayor salud cardiovascular y es señal de que tenemos un sistema nervioso más resiliente y flexible.
Nervio vago y respiración
El nervio vago es el décimo nervio craneal que nace en el tronco del encéfalo y se extiende por la cara, el cuello, el pecho y todos los órganos y vísceras que tenemos en el abdomen.
El nervio vago forma parte del sistema nervioso autónomo parasimpático, se encarga de enviar información al cerebro que determinará nuestra supervivencia.
La manera en que respiramos, modifica el funcionamiento de nuestro nervio vago. Se sabe que la respiración profunda, calmada y consciente, nos relaja y regula nuestras emociones. La respiración, también prepara nuestro cuerpo y cerebro para afrontar situaciones complejas o que nos generan estrés y ansiedad.
La respiración consciente es tu mayor aliada, te ayuda a regularte pero también a prepararte para afrontar los retos que te trae la vida.
Técnicas básicas de respiración
Respiramos para vivir, pero también para volver al presente, para conectar con nuestro cuerpo, para regularnos emocionalmente, para enfocarnos intelectualmente.
Respiramos para vivir en toda la magnitud de la palabra… para ser conscientes de lo que ocurre a nuestro alrededor y en nuestro interior, respiramos para vivir plenamente cada momento.
Y como yo anhelo que vivas tu vida llena de paz y serenidad, te dejo por aquí 3 técnicas de respiración que a mí me han ayudado mucho. Son sencillas pero precisamente por eso, son tan potentes.
- Respiración consciente: Esta es la técnica más sencilla que podemos practicar. Te explico cómo la practico yo… Tomo asiento en una habitación silenciosa, donde no me vayan a interrumpir, cierro los ojos y llevo mi atención a la inhalación y exhalación… no cambio nada, no modifico la manera en que respira mi cuerpo… simplemente observo… siento la respiración como olas que arrasan mi cuerpo, que me calman, como el ancla que me sostiene a pesar de la tormenta emocional que pueda haber en mi interior. Te invito a practicar esta sencilla técnica al menos 2 veces al día.
- Exhalación doble: Esta es la técnica estrella, la que más me ayuda en momentos de ansiedad, angustia o exceso de pensamientos. Tan solo me siento cómodamente, cierro los ojos e inhalo… Inhalo por la nariz llevando contando mentalmente hasta 3 y exhalo por la boca contando hasta 6. Me mantengo respirando a ese ritmo 3-6 durante unos minutos y siento cómo mi cuerpo se relaja y la tensión se diluye. Te invito a probarla la próxima vez que te sientas ansioso o preocupado.
- Contar 40 respiraciones: Cuando me formé como terapeuta transpersonal, me enseñaron una técnica de respiración muy básica pero que me ayuda mucho cuando tengo un exceso de pensamientos. Me siento cómodamente y en silencio, cierro o no los ojos… eso depende de lo que estoy haciendo… y comienzo a contar las inhalaciones y exhalaciones. Cuento mentalmente 1 e inhalo, cuento 2 y exhalo, cuento 3 e inhalo, cuento 4 y exhalo… y así hasta 40, 80 o 120 respiraciones… lo que necesite hasta que mi mente se enfoque en la respiración. Te invito a usar esta técnica cuando estés sobre-pensando.
Espero que este post te haya gustado y te ayude a comprender la importancia de respirar conscientemente.
Si quieres aprender más técnicas, te invito a descargarte esta guía gratuita que he creado con todo mi amor. Tan solo haz click aquí
* Contenido creado por un ser humano en su totalidad. No ha sido consultada ninguna Inteligencia Artificial (No IA).
“Si quieres dominar la ansiedad de la vida, vive el momento, vive en la respiración”
– Amit Ray –


