La disociación

Nuestra mente tiene el objetivo esencial de protegernos. Protegernos de peligros y amenazas reales, pero también de las que crea nuestra propia mente. 

La disociación es un proceso de protección cuando ocurren sucesos que nos impactan a nivel emocional o que interpretamos como alertas para nuestra seguridad e integridad física y emocional. 

La disociación es un proceso por el cual, nuestra mente se desconecta del mundo que nos rodea. Este mecanismo aparece cuando vivimos una experiencia límite para nuestra supervivencia. Nos hace tener una “distancia segura” entre nosotros y lo que ocurre fuera. Reduce temporalmente el miedo, dolor, sufrimiento y el impacto emocional de un suceso que nos impacta. 

Nos sentimos abandonados, confusos, incapaces de actuar o pensar con claridad. Esta desconexión, nos hace olvidar lo ocurrido en ese tiempo en que nos hemos desconectado, de ahí que no haya recuerdos conscientes. 

En la disociación, nos desconectamos del entorno y colapsamos, nos quedamos sin energía,  sentimos que estamos solos con nuestra desesperación y huimos a la inconsciencia e insensibilidad para “dejar de existir” y así esperar a que el peligro pase. 

Cuando la disociación se convierte en una estrategia habitual para afrontar los retos de la vida, suele afectarnos a través del aislamiento excesivo, depresión, falta de energía para tareas cotidianas, fatiga crónica, fibromialgia, problemas estomacales, diabetes tipo 2, etc. 

La realidad, todo lo que ocurre fuera de nosotros, son simples hechos neutrales. Son neutrales hasta el momento en que el suceso entra en nosotros, cuando nuestro cuerpo, nuestro sistema nervioso autónomo y cerebro, comienzan a interpretar las cosas según sus filtros. 

Los filtros desde los que vivimos

Los filtros del cerebro… Aquí acumulamos experiencias que quedan grabadas en neuronas que se agrupan creando redes neuronales que contienen una información valiosa… nuestras heridas emocionales, recuerdos del pasado, nuestros conceptos sobre el mundo, las personas, la vida y nosotros mismos. Un suceso neutral, accede al cerebro y activa ciertas neuronas… reactivando nuestras heridas emocionales y nuestros recuerdos. 

Tenemos el poder de salir del filtro cerebral. No tenemos por qué vivir toda nuestra vida en base a unas creencias, relatos y heridas que se crearon en el pasado. Aunque para ello, necesitamos mucha consciencia y saber que podemos dirigir nuestra mente a donde nosotros queremos, que no estamos condenados a vivir una vida que trata de imponernos un cerebro que vive en el pasado. Porque se trata, al fin y al cabo, de decidir cómo queremos vivir. 

Los filtros del sistema nervioso autónomo… Nuestro cuerpo es consecuencia de la evolución de las especies. Poseemos un sistema nervioso autónomo que conecta todo nuestro cuerpo, con el cerebro y que decide si nos sentimos seguros, inseguros o si nos enfrentamos a amenazas vitales. Te voy a dar unas pinceladas sobre la teoría polivagal, que nos informa de cómo funciona nuestro sistema nervioso autónomo. Nos encontramos 2 ramas…

Rama Simpática: Es la que se centra en que nuestro corazón funcione de manera adecuada y regula nuestra respiración. Cuando se activa en exceso, aparece la respuesta de “lucha-huida” propia del estrés, activando las glándulas suprarrenales y segregando grandes cantidades de cortisol en sangre para movilizar mucha energía para defendernos o huir de una amenaza. Si vivimos atascados en este estado de energía excesiva, sentiremos que el mundo y la vida son muy amenazantes, teniendo gran hipervigilancia, no nos sentimos seguros en el presente, no veremos las cosas con perspectiva y reaccionaremos atacando o huyendo. 

Rama Parasimpática: Nuestro inteligente cuerpo, ha desarrollado también un mecanismo de protección usando poca energía a través del uso del nervio vago. El nervio vago es el nervio craneal más extenso de nuestro cuerpo, nace en el tronco cerebral (encargado del latido del corazón y la respiración automáticas) y se expande por el rostro, la garganta y llega a extenderse por todos nuestros órganos abdominales. Podemos hablar de dos componentes del nervio vago…

  • Vago Ventral: Se expande desde el diafragma hacia arriba y solo está presente en los mamíferos. Nos hace sentir bienestar, conectados, vivimos en un mundo seguro donde podemos establecer relaciones seguras con otras personas. Nos adaptamos ante las frustraciones diarias, conectamos, nos comunicamos, podemos estar felices solos. 
  • Vago Dorsal: Se expande del diafragma hacia abajo. Se activa cuando percibimos una amenaza para la vida. Tenemos sensaciones de colapso, paralización y desconexión. Nos encerramos, hacemos las cosas de manera mecánica, sin energía, no nos importa nada. Perdemos la esperanza de que las cosas puedan cambiar. Es aquí donde se produce la disociación o desconexión. Solo llegamos a este punto cuando el resto de recursos para protegernos, han fallado. 

Cuando vivimos un suceso traumático (una experiencia que amenaza nuestra integridad o supervivencia), físicamente se activa el nervio vago dorsal para rescatarnos. Y el proceso es que se reduce la cantidad de oxígeno que llega al cerebro, de ahí que nos alejemos de lo que está ocurriendo, no podemos enfocar nuestra atención ni pensar con claridad. En la disociación, tratamos de desaparecer, parecer “muertos” hasta que el peligro pase, porque el objetivo es sobrevivir. 

Cada persona tiene programado su nervio vago de manera única en base a sus experiencias y a lo aprendido desde la infancia. Quienes han sido maltratados de pequeños o no han tenido un adulto regulado emocionalmente a través de su nervio vago, pueden ser más proclives a vivir en este estado de alarma constante, activando su sistema nervioso simpático y el nervio vago dorsal. 

Cuando alguien vive desde el nervio vago dorsal, incluso experiencias positivas, pueden ser malinterpretadas como algo negativo, viviendo en desequilibrio incluso cuando las cosas van bien. 

La fractura emocional

Un suceso traumático es una experiencia que nos impacta y que nos hace sentir profundamente inseguros.La palabra “trauma”, proviene del griego y significa “herida”. De modo que un trauma emocional, es una herida emocional que deja su marca en la manera en que nos comportamos, en que vemos al mundo, a los demás y a nosotros mismos.

El trauma se refiere tanto al suceso que nos “rompe” emocionalmente, como a la reacción que tenemos en esa situación.  

Podríamos decir que la disociación es la fragmentación de nuestro “yo”, como si nuestro interior se descompusiera en miles de piezas y nos sentimos incapaces de volver a unirlas todas. Hay quienes lo definen como estar en un lugar oscuro, incapaces de salir de ahí.  Estas sensaciones, son las propias de la activación del nervio vago dorsal. En la disociación, pasamos del equilibrio u homeostasis, a la fractura emocional. 

Podemos hablar de dos tipos de disociación habituales en psicología:

  • Desrealización: Sentimos que el mundo que hay fuera de nosotros, no es real. Podemos tener la sensación de que es un sueño, una película o un videojuego. Podemos sentir que hay una especie de neblina o bruma en lo que nos rodea. Nuestra percepción se distorsiona. También podemos sentir que el tiempo pasa más rápido o más lento. Es un síntoma disociativo que puede aparecer cuando tenemos un ataque de pánico. 
  • Despersonalización: En este caso, nos sentimos extraños en nuestro propio cuerpo, como si estuviéramos separados de nuestros procesos mentales, de nuestro cuerpo y de nuestro mundo interno. Es en este caos que sentimos esa fragmentación del “yo”. 

La disociación, es un mecanismo protector cuando es una estrategia puntual ante situaciones extremas. Pero cuando nuestro sistema nervioso acude a la disociación (se activa el nervio vago dorsal), ante amenazas leves, esa protección termina convirtiéndose en un obstáculo para vivir plenamente. 

“El trauma es una ruptura crónica de la conexión” 

– Stephen Porges – 

Más artículos

Solo queda un paso...

Rellena estos datos para que pueda enviarte la guía

Elena Alameda Jackson como responsable del tratamiento y legitimado por tu consentimiento tratará tus datos con la finalidad de gestionar el envío de información y prospección comercial y envío de boletines informativos. Tus datos estarán alojados en mi plataforma de email marketing Active Campaign, que se encuentra en EE.UU y adherida al acuerdo Privacy Shield. Tienes derecho a acceder, rectificar, oponerte y suprimir tus datos, así como otros derechos, en info@cuidado-psicologico.es o ante la autoridad de control. Tienes información adicional en la política de privacidad.

Solo queda un paso...

Rellena estos datos para que pueda enviarte la meditación

Elena Alameda Jackson como responsable del tratamiento y legitimado por tu consentimiento tratará tus datos con la finalidad de gestionar el envío de información y prospección comercial y envío de boletines informativos. Tus datos estarán alojados en mi plataforma de email marketing Active Campaign, que se encuentra en EE.UU y adherida al acuerdo Privacy Shield. Tienes derecho a acceder, rectificar, oponerte y suprimir tus datos, así como otros derechos, en info@cuidado-psicologico.es o ante la autoridad de control. Tienes información adicional en la política de privacidad.

Solo queda un paso...

Rellena estos datos para que pueda enviarte la guía

Elena Alameda Jackson como responsable del tratamiento y legitimado por tu consentimiento tratará tus datos con la finalidad de gestionar el envío de información y prospección comercial y envío de boletines informativos. Tus datos estarán alojados en mi plataforma de email marketing Active Campaign, que se encuentra en EE.UU y adherida al acuerdo Privacy Shield. Tienes derecho a acceder, rectificar, oponerte y suprimir tus datos, así como otros derechos, en info@cuidado-psicologico.es o ante la autoridad de control. Tienes información adicional en la política de privacidad.

Ya casi está...

Rellena estos datos para que pueda enviarte la guía:

Elena Alameda Jackson como responsable del tratamiento y legitimado por tu consentimiento tratará tus datos con la finalidad de gestionar el envío de información y prospección comercial y envío de boletines informativos. Tus datos estarán alojados en mi plataforma de email marketing Active Campaign, que se encuentra en EE.UU y adherida al acuerdo Privacy Shield. Tienes derecho a acceder, rectificar, oponerte y suprimir tus datos, así como otros derechos, en info@cuidado-psicologico.es o ante la autoridad de control. Tienes información adicional en la política de privacidad.

Solo queda un paso...

Rellena estos datos para que pueda enviarte la guía:

Elena Alameda Jackson como responsable del tratamiento y legitimado por tu consentimiento tratará tus datos con la finalidad de gestionar el envío de información y prospección comercial y envío de boletines informativos. Tus datos estarán alojados en mi plataforma de email marketing Active Campaign, que se encuentra en EE.UU y adherida al acuerdo Privacy Shield. Tienes derecho a acceder, rectificar, oponerte y suprimir tus datos, así como otros derechos, en info@cuidado-psicologico.es o ante la autoridad de control. Tienes información adicional en la política de privacidad.

Solo queda un paso...

Rellena estos datos para que pueda enviarte la meditación

Elena Alameda Jackson como responsable del tratamiento y legitimado por tu consentimiento tratará tus datos con la finalidad de gestionar el envío de información y prospección comercial y envío de boletines informativos. Tus datos estarán alojados en mi plataforma de email marketing Active Campaign, que se encuentra en EE.UU y adherida al acuerdo Privacy Shield. Tienes derecho a acceder, rectificar, oponerte y suprimir tus datos, así como otros derechos, en info@cuidado-psicologico.es o ante la autoridad de control. Tienes información adicional en la política de privacidad.

Solo queda un paso...

Rellena estos datos para que pueda enviarte la guía

Elena Alameda Jackson como responsable del tratamiento y legitimado por tu consentimiento tratará tus datos con la finalidad de gestionar el envío de información y prospección comercial y envío de boletines informativos. Tus datos estarán alojados en mi plataforma de email marketing Active Campaign, que se encuentra en EE.UU y adherida al acuerdo Privacy Shield. Tienes derecho a acceder, rectificar, oponerte y suprimir tus datos, así como otros derechos, en info@cuidado-psicologico.es o ante la autoridad de control. Tienes información adicional en la política de privacidad.